miércoles, 29 de febrero de 2012

Mariposas en el estómago

Puede que deba empezar a tomarme menos en serio estos cambios de estado, y pensar más en mí, no son demasiado sanos. Aunque nunca jamás hubiese imaginado que las cosas me fueran de esta manera, es reconfortante saber que si me equivoco sea para bien. He pasado un período de tiempo que, en parte, ha conseguido abrirme los ojos, y hacerme sentir de nuevo cosas que hacía mucho tiempo que no sentía. Me siento mejor de lo esperado, me he vuelto un poco más sabio, y algo pícaro. A mi parecer, mejor persona.
Siempre pienso que las personas pueden cambiar el curso de toda una vida, ya se para bien o para mal, con sus decisiones, con sus detalles y emociones, entrando en la nuestra sin llamar, creyendo que todo es posible. No puedo evitar emocionarme, entristecerme al ver cómo la gente siempre se marcha, esa que en poco tiempo ha conseguido marcar su huella en nuestro ser, de una forma casi inolvidable, haciendo que todo desaparezca, sobrepasando los límites de la realidad por unos segundos.
Haciendo un repaso a la lista de las personas más importantes de mi vida, siempre consigo encontrar ese hueco que poco a poco va llenándose, quizá no del todo, pero que consigue hacerme feliz. Posiblemente la persona a la que va dedicada esta entrada no pueda leerla, ya que, simplemente no la entenderá. Pero creo que es suficiente recordarme a mí mismo porqué esta historia ha sido tan especial.
Cuando un beso es capaz de apartar tu atención del resto del mundo, cuando alguien coge tu mano y te notas tan protegido, o cuando simplemente sientes que no puedes dejar ir a alguien, es cuando no consigues encontrar respuesta a ninguna pregunta. Porque sólo tienes ojos para mirar a un lugar, sólo oídos para escuchar a una persona, y sólo cuerpo para abrazarla con todas tus fuerzas. Pero a pesar de todo, creo que ya puedo entender esa sensación, cómo ella decía: "Mariposas en el estómago". Es algo impredecible, pero al final es cierto, espero que hayas tenido el momento de tu vida.

Mi corazón está desconcertado,y aunque estés tan sumamente lejos, de alguna forma, siempre te tendré conmigo. Y dentro de unos años leeré esta entrada y me acordaré de todo lo que nos ocurrió. Te quiero.

"Mine is better"

sábado, 25 de febrero de 2012

Arrastrándose



Es cuando realmente me siento desamparado cuando necesito que me escuches y me prestes tu atención. No sabes cuánto desearía que ahora mismo estuvieses aquí conmigo, porque, la verdad, me siento demasiado solo, arrastrándome en lo que me queda de piel. Sabes que me frustra que las cosas no salgan como planeo, pero últimamente nada sale como espero. Me pregunto si habré perdido totalmente mi capacidad de juzgar las situaciones, es lo que más profundamente me revuelve la conciencia, predecir lo que ocurrirá. Sé que suena raro desde fuera, pero por dentro consigue abrir un mundo de heridas que nunca sanan, del cual no encuentro salida alguna. ¿Sabes? Pienso que es el miedo, por el miedo me derrumbo. El decir: "no tengo miedo a nada", es lo que me da seguridad al fin y al cabo, pero no puedo ocultar esta presión que me repite una y otra vez el pavor que me produce el quedarme solo. Sin poseer ninguna sensación de confianza, estoy seguro de que hay demasiada presión para aguantar. Ni en mis peores sueños vi tales barbaridades, aunque quizá no sea esa la palabra correcta. A veces me veo pendiente de un hilo, delgado, muy fino, colgado cabeza abajo, casi mareado, desde donde si hubiera posibilidad de caída no llevaría a ninguna parte. Mientras, el tiempo pasa, y el péndulo oscila, las horas van pasando, los días, los años... Y no existe nadie que consiga sacarme de aquel lugar.
Aunque siempre existe algo dentro de mí que me empuja hacia la superficie, es ese halo de esperanza que algunos forjaron y otros intentaron destruir, pero que nunca desaparece. Algunas veces pienso que quizá puedas ser tú, que nunca me dejarás caer. Después de todo sólo soy un puñado de quejas, pero no puedo evitar el hecho de que todo el mundo pueda ver las cicatrices que tanta gente ha dejado marcadas. Es cómo si no importara lo que hago, da igual lo que quiera decir, me darán la espalda, como siempre hacen, mirarán para otro lado fingiendo que no existo. 
Temo por que esta ausencia de auto-control nunca termine, me confunde y me controla. Simplemente parece que no puedo encontrarme a mí mismo, y la peor parte es que esta vez no tendré a nadie que pueda hacerlo. Cansado de reflexionar, buscando cualquier posibilidad de escape entre estas paredes que cada me encierran más y más. Me asfixio, mientras me arrastro por encontrar un soplo de aire.

viernes, 3 de febrero de 2012

El árbol de la miel y los sueños

Alguien me dijo una vez: "Nunca dependas de nadie, si lo haces y ese alguien desaparece y/o se vuelve contra ti, estarás perdido, es por lo que sólo debes confiar en ti mismo". Hasta ahora, me ha sido difícil seguir aquel consejo, supongo que yo no soy tan fuerte, o lo suficientemente maduro como para poder seguirlo, pero hoy día ¿quién lo es?. Ha pasado tiempo, el suficiente como para saber como moverme en este pequeño e injusto mundo, y seguir cometiendo los mismos errores, dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y le doy la razón a la expresión. No hay peor sensación que la de ver la facilidad con la que tus sueños se desmoronan desde lo alto de la gran pirámide, que tanto trabajo te costó construir. Y los trozos son tan sumamente pequeños, y algunos hasta se han perdido, de modo que resulta imposible volver hacia arriba, y sólo te queda bajar. Cuando desde ese árbol que da el fruto más dulce que jamás hayas probado, que ni siquiera parece real, desciende una cuerda implorándote que te cuelgues.
No sería capaz de sentir nada más de lo que siento ahora, hace tiempo que un rayo de esperanza se abrió, supongo que siempre estuvo ahí, pero sé que hay veces que no consigo verlo. Y lo peor es que las cortinas no dejan de moverse, y vuelven a taparlo, ondeando en el escenario, de mi futuro. 
Hay días en los que te despiertas y te da por pensar, pensar en lo que puede hacerte sentir vivo, lo que puede hacerte feliz. Sentado en el borde de mi cama, una noche, mientras la radio emite esa clásica canción deprimente, suelo cerrar mis ojos, casi entornados, lo suficiente para no caer dormido, y en mi cabeza aparecen una serie de imágenes, que me resultan extrañamente familiares. Amigos, enemigos, instancias, lugares... que en ciertas ocasiones consiguen sacar una sonrisa, y otras veces una lágrima, es cuando esa canción llega a su estribillo, con fuerza, aprietas los dientes, y justo cuando comienza el potente solo de guitarra, es cuando aparece la imagen de la persona, en el lugar y momento exacto, que te ha conseguida hacer feliz ese día.
Estoy nadando en el humo, de los puentes que he quemado, así que no pidas perdón, estoy perdiendo lo que no merezco, lo que no merezco...
Es triste ver como tus sueños se apagan, pero más triste aún es no querer soñar.

Todos los hombres sueñan, pero no igual. Los que sueñan de noche, en los polvorientos recovecos de su espíritu, se despiertan y descubren que era vanidad. Más los soñadores diurnos, son peligrosos, porque viven su sueño con los ojos abiertos, para hacerlo posible. Esto es lo que hice.
T.E. Lawrence “Lawrence de Arabia”